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    “R. juntá tus cosas, tenés que irte”

    Esa sería la frase con la que en varias oportunidades durante este año, autoridades del Instituto San Francisco de Asís, ubicado en la calle Moreno (Km. 8), echaron del establecimiento a un alumno del tercer año ante un supuesto incumplimiento de los padres con el pago de las cuotas del 2018 y una del 2017.
    Esta situación fue evidenciada por Julia, madre del adolescente que cursa sus estudios allí de Sala de 4, quien está preocupada por lo que está ocurriendo ya que su hijo está perdiendo días de clases por una deuda que ella sostiene no la tiene.
    En su diálogo con Eldorado Radio Show, la mujer afirmó que “nunca hubo una queja por algún retraso en la cuota” y sin embargo “me están reclamando una cuota del mes de octubre de 2017, lo que me parece que es imposible porque para 2018 me lo han inscripto sin ningún problema”. Pero la deuda exigida no se queda allí…
    En su relato Julia contó que desde hace más de una semana se viene gestionando, ante la Dirección del ISF en Eldorado como ante las autoridades de la Fundación Villa Cabello en Posadas,  que se resuelva con la mayor celeridad posible la situación para que “él no pierda tantos días de clases” pero indicó que “se tiraban la pelota unos a otros” sin dar una respuesta concreta ni coherente.
    Señaló que le habrían dicho de uno y otro lugar que “nos quedemos tranquilos, que sería un error del sistema, que se habrán equivocado y que lo llevemos a la Escuela”. Eso se realizó el jueves de la semana pasada pero no lo dejaron entrar “porque él no tiene cobertura y que no lo podían inscribir”.
    Y añadió que al día siguiente se volvieron a presentar y allí le expresaron algo que los dejó estupefactos. “Nos dijeron que debíamos todo el año 2018 y la cuota de 2017… nos quedamos fríos”, expresó.
    Ella señaló que “nosotros pagamos, no vamos a reclamar algo que no es” y fue más allá al revelar que  “nosotros hacemos un esfuerzo muy grande para que ellos estudien ahí”. Es que además de su hijo también tienen a una hija dentro de la Institución cuyas cuotas están al día.
    Julia es empleada doméstica y su marido, albañil. “Vamos a comer arroz con huevos para darles una mejor educación”, indicó la mujer
    Pero lo más triste no es el reclamo de la deuda sino lo que tuvo que vivir su hijo ante sus compañeros. “Él entraba, estaba media a una hora y venía la Rectora le llamaba y le decía ‘juntá tus cosas R…, te tenés que ir’ y los chicos veían eso (…), se crearon cosas que no son y él ahora tiene vergüenza por las habladurías que hay en la escuela porque ‘por sus padres deudores él no está yendo a la escuela’ pero eso no es así y no sé quién se va a responsabilizar por esto”, afirmó.
    Y agregó que su hijo  “no quiere que lo cambie de escuela porque ahí tiene toda su vida”. Pero deslizó que cuando se resuelva esto deberá llevarlo a un psicólogo por el daño que le está causando.
    Para concluir, comentó que han consultado con abogados quienes le habrían expresado que “está difícil la situación para nosotros porque es fácil para una institución tan grande hacer desaparecer formularios o duplicados”. Y como nunca tuvieron problemas dice que no guardaban los recibos y ahora se encuentran sin documentación y acotó que  “me parece raro que habiendo tenido esa deuda nunca recibí ninguna notificación”.
    No obstante, hoy se envió un fax y recibieron como respuesta que acuda a Posadas para llegar a un acuerdo sin iniciar ninguna acción legal. Estarán viajando el miércoles a la Capital Provincial.
    Suma problemas:
    La Fundación Villa Cabello no es la primera vez que se encuentra bajo la lupa ya que en 2017 tuvieron inconvenientes por el manejo de fondos generados por la Comisión de Padres que tuvo como punto más alto asambleas públicas y reuniones muy calientes. Finalmente se resolvió.
    En el 2014 hubo otro hecho que se transformó en noticia provincial cuando hubo inconvenientes para la inclusión de un niño que sufría Osteogénesis Imperfecta o “Huesos de Cristal”.

     

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